En las manos Cuando la tuve en las manos me dio la sensación de tener la EOS 33, pues no en vano, la 20D es la hermana digital de ésta. El acabado (pintura y brillo), el diseño, el tamaño, la posición de los mandos.... La empuñadura igual de profunda pero algo mas gruesa, ha ganado en profundidad respecto a la 10-D lo cual es de agradecer pues se sujeta con mas confianza, te llena más el hueco de la mano, esto unido a su acabado ligeramente cauchutado hace que se lleve con una sola mano con confianza.
La 20D vuelve a sus orígenes en cuanto a diseño. De las cuatro versiones, ésta es la más parecida a la EOS 33 en la cual está basada.
La posición de los dedos índice y pulgar es perfecta, uno para disparar el otro para el bloqueo de exposición o cambio de modo de puntos de enfoque que cae solo en su sitio, simplemente inmejorable.
Por la izquierda la cámara se acaba mas pronto que la 33 y que la 10-D, quizás llegue al cm. lo cual deja al dial de modos en un sitio mas justo pero correcto. El dial de modos es mas parecido al de la 300D y no transmite la sensación de robustez y calidad que la 33. La tapa de conexiones correcta, la tapa de la batería sólida, a lo que nos tiene acostumbrados Canon y la tapa de la tarjeta sólida y de fácil apertura y cierre