Con una simple aplicación de la semejanza de triángulos, podemos deducir que el tamaño a que se producirá la imagen de un objeto de tamaño "A" será: a = A * F / DEs decir: directamente proporcional a la distancia focal e inversamente proporcional a su distancia al punto focal (exterior). Tambien deducimos otra cosa de dicha figura: según la distancia "D" del objeto a la lente, su imagen se creará en distinto punto: d = F * F / DDe aquí podemos deducir la fórmula general de las lentes: 1 / s + 1 / S = 1 / FPero ésto no son más que fórmulas. No creo que las tengamos que aplicar en la vida real. Lo que realmente nos interesa es saber que: 1) A mayor distancia focal mayor tamaño de la imagen resultante. 2) Según la distancia del objeto a la lente, la imagen se formará en un punto de enfoque diferente. Más alejado de la misma cuanto más cerca esté el objeto. Esto no le resultará extraño a ningún fotógrafo aficionado, pues concuerda con sus experiencias de zoom y enfoque con los objetivos habituales. ¿Quemar más o menos? Al principio hablábamos de concentrar la luz del sol que recogía la superficie de la lupa en un punto. Evidentemente a mayor superficie de la lupa mayor cantidad de luz a concentrar, luego más calor generado. Para hablar con precisión vamos a utilizar lo que se llama el "número de abertura F", que indica la luminosidad de una lente, y que se define simplemente como el resultado de dividir la longitud focal de la misma entre su diámetro. Así una lupa de focal de 20 cm y diametro 10 cm tendrá un número F de 2. La relación de luminosidad es inversa: a mayor número F menos luminosidad y viceversa. Qué ventaja nos aporta esto? pues una muy importante: dos lentes de igual número F darán la misma luminosidad (teórica!) en las imágenes generadas. Esto como bien sabemos es fotografía es fundamental, pues nos permite calcular el tiempo de exposición de una película simplemente en base a su sensibilidad y el número F del objetivo que usemos (sin tener en cuenta su focal). Tengamos en cuenta que si la cantidad de luz que pasa por nuestra lupa depende de la superficie de la misma, esto implica que es proporcional al cuadrado de su diámetro. Esto se traduce en que para doblar la cantidad de luz, debemos dividir el numero F entre 1,414 (raiz cuadrada de 2). Por eso las escalas de aberturas suelen llevar esa proporcion (simplificada): 2 - 2,8 - 4 - 5,6 - 8 - 11 siendo cada paso el correspondiente a la mitad de luminosidad del anterior. |