Han pasado ya 3 años desde que Canon sacó su primera reflex digital dirigida a los aficionados, la EOS 300D fue todo un éxito y marcó la pauta para todas las siguientes generaciones de cámaras reflex digitales asequibles, lo mismo de esta que de otras marcas.
La última actualización de la gama ha entrado tambien pisando fuerte en la arena, con los mismos argumentos que tienen casi todas hoy en día: sensor de 10 MP. y LCD trasero de 2,5 pulgadas. Incluso con la importante novedad en Canon del sistema de limpieza de polvo automática.
La verdad es que dentro del panorama actual de reflex de entrada, esta cámara está muy bien posicionada, dado su contenido tamaño y peso (muchas veces suele ser esto lo que asusta a los "novatos" ante una reflex), y sobre todo su precio: hasta hace poco costaban lo mismo las compactas de gama alta (y alguna actualmente todavía, aunque con objetivos mucho más extensos). Pero no podemos negar que, por menos de 750 euros en kit con el objetivo 18-55, es una buena opción.
La evolución desde aquella primera EOS 300D ha sido importante, como podemos comprobar con la siguiente tabla: