Escrito el 17/12/2008por Arístides Díazdesde Granada
El zoom más versátil que se puede llevar en una Nikon SLR de película. Lo uso en una F-100 y en una F-90X, y en menor medida en una D-200. Tiene un tacto muy agradable en todo, transmite sensación de robustez y calidad. Colores y contraste sobresalientes, la definición en general es buena sin llegar a ser excepcional, y muy constante en todas las aperturas y focales. Su capacidad macro en 105 a 1:2 es muy de agradecer, permite captar imágenes de sujetos cautelosos a una distancia prudencial de unos 30cm. En una D-200 la ampliación es de 1:1,33 manteniendo la distancia de enfoque, pues tenemos un 158mm. No pierde ni un ápice de calidad en el modo macro (se libera un interruptor y el enfoque se vuelve más corto). El AF es muy rápido porque tiene un cuarto de vuelta entre el más corto y el infinito, sin girar la lente frontal. (es IF) El objetivo que más he usado desde el año 2001 que lo poseo. Ahora se encuentra tirado de precio.