Una réflex caprichosa y temperamental. Su mayor pecado es el enfoque, que me causó varios dolores de cabeza. Otras cámaras de menores prestaciones la vencían a causa de ese apartado. El truco era saber con antelación, qué tipo de fotografía se deseaba hacer, o si no, el resultado era desastroso. Una vez solucionado, las imágenes son soberbias y bien saturadas.