La cámara es perfecta. Cuando la compré tenía algunas dudas sobre si sería acertada o no la decisión, ya que había leído algunos comentarios en páginas especializadas que criticaban duramente el ruido que se producía en las imágenes con sensibilidades altas (a partir de iso 400). El resultado ha superado mis espectativas, ya que, si bien es cierto que el ruido existe, he podido comprobar que es bastante menor que en cualquier otra compacta que haya usado previamente. Los comentarios, por tanto, la comparaban en relación a las cámaras reflex, que sin duda obtienen mejores resultados. Pero la versatilidad del modelo, su calidad óptica (Leica hace aquí su trabajo), su poderoso macro (espectacular esto último), la rapidez de funcionamiento y lo convincente de sus resultados la convierten, en mi opinión, en la mejor cámara compacta del mercado (sí, he tenido el placer de probar otras de similares prestaciones). Recomendable, sin ninguna duda.